“Exigimos a la Comunidad de Madrid que cumpla con sus competencias en educación y que se preocupe en dar soluciones a los problemas de nuestros hijos”
Observamos con preocupación la delicada situación que atraviesa la educación pública en la Comunidad de Madrid. Diariamente presenciamos el enorme deterioro que está sufriendo la educación en nuestra comunidad, en la que durante los últimos cinco años el gobierno de Esperanza Aguirre ha rebajado el gasto educativo dirigido a los centros públicos, transfiriéndolo descaradamente a los nuevos centros concertados.
La Comunidad de Madrid, a pesar de ser la más `rica´, es la que menos invierte en educación si la comparamos con otras autonomías. Ya es más que habitual las cesiones de suelo público para la construcción de centros educativos privados y concertados, con el único objetivo de cobrar y hacer negocio con la educación. Se favorece a centros que seleccionan a aquellos alumnos que pueden pagar y además separan a los niños de las niñas.
Todo ello forma parte de una estrategia de desprestigio contra la escuela pública. En este contexto, no podemos obviar la grave situación que atraviesa la educación infantil en la región. Existe ya una necesidad imperiosa de crear mejores y nuevas escuelas infantiles que puedan dar solución a miles de familias que carecen de plaza para sus niños de entre 0 y 3 años. Un déficit que conlleva un gasto a las familias de más de 400 € en escuelas infantiles privadas.
Para rizar el rizo, la patética solución que ofrece la Comunidad, poniendo en marcha los últimos decretos de mínimos es que tanto las escuelas infantiles públicas como las guarderías privadas, aumenten el número de niños y niñas por aula, reduciendo el espacio físico para los alumnos y no exigiendo a los centros el poseer una zona de patio o recreo.
Además, fomentan que los cuidadores no tengan la formación y preparación especializada para atender un trabajo de extrema responsabilidad. Más grave es, si cabe, que la Comunidad de Madrid no ofrezca un proyecto educativo global de calidad, ignorando que los primeros años de vida de nuestros hijos e hijas son los más importantes en su educación y que por lo tanto determinarán su formación futura.
Ante esta pasividad notoria del gobierno regional del Partido Popular, los ayuntamientos nos vemos en la tesitura de hacer un esfuerzo para dar solución a la desidia de la Comunidad de Madrid. En Leganés seguimos construyendo escuelas infantiles (este curso mas de 1400 niños y niñas se han quedado sin plaza en este tramo). En esta línea, desde el consistorio leganense ya se ha presupuestado para 2009 la inversión de 1 millón de euros que se destinará a reformas y mejoras de centros escolares (la Comunidad de Madrid apenas invierte 280 mil).
Además, el Ayuntamiento llevará a cabos obras de adecuación en las pistas polideportivas de 9 centros escolares. Seguramente todo esto es insuficiente para paliar la `enfermedad´ que padece la educación pública en nuestra localidad, pero estamos trabajando día a día para que `se cure´ luchando con todas nuestras fuerzas para evitar que nuestra educación pública, esa que tanto esfuerzo nos costó conseguir, sea desmantelada de un plumazo por el Gobierno de la Comunidad de Madrid con su presidenta Esperanza Aguirre al frente.
Ante tantas y tantas agresiones, el primer paso es la movilización. Seguiremos demandando y exigiendo a la Comunidad que cumpla con sus competencias en educación y que se preocupe en dar soluciones a los problemas de nuestros hijos y los profesionales de la educación y no tanto a las tramas de espías.