|
Ésta es la lista de todas las contribuciones publicadas en este Web site, en orden cronológico.
Izquierda Unida continúa proponiendo medidas concretas contra la crisis y para ayudar a quienes más gravemente se están viendo afectados por ella, prueba de ello es que el pasado día 21, el Coordinador General de IU-CM presentara al Pleno de la Asamblea de Madrid una Proposición No de Ley (PNL) para reformar la Ley Hipotecaria.
Actualmente el artículo 105 de la Ley Hipotecaria dispone que el hipotecado o deudor responde con todos sus bienes presentes y futuros en el caso de que si se subasta el bien y el valor de la vivienda subastada es inferior al de la hipoteca bancaria el deudor continuaría respondiendo y pagando el crédito hipotecario hasta la total liquidación de éste.
La intención de la Propuesta presentada por Izquierda Unida es que la persona que sea desahuciada o no pueda hacer frente a la hipoteca de su vivienda habitual simplemente pueda entregar la vivienda al banco y quede cancelada automáticamente la hipoteca en ese momento y no se vea avocada a continuar con una deuda a la que no puede hacer frente de por vida. Esta medida ya se contemple en legislaciones como la anglosajona donde se permite que si el precio de la vivienda desciende y es inferior al valor de la hipoteca, el deudor entregue su casa al banco y éste dé la deuda por cancelada.
En esta Proposición No de Ley también se incluía la creación de un Fondo de Garantía hipotecario dotado con una aportación inicial de 500 millones de Euros por parte del Gobierno Central, y en el que estarían representados, además del Estado, las Comunidades Autónomas, la Federación de Municipios de España, las asociaciones de consumidores, organizaciones empresariales bancarias y financieras, así como los sindicatos.
Así mismo la Propuesta incluía la creación de mecanismos públicos de supervisión, control y regulación de las entidades bancarias que imposibiliten la sobrevaloración de las tasaciones de los bienes de garantía hipotecaria, evitando de este modo el fraude y especulación que se ha dado en la valoración de las viviendas y que es uno de los motivos de la crisis y la quiebra económica de las familias. También, con esta Propuesta No de Ley se quería crear la regulación de un Seguro de Garantía de pago hipotecario que permitiría ayudar a aquellas familias que debido a la crisis no pudieran provisionalmente hacer frente al pago de su hipoteca de vivienda habitual.
En abril Izquierda Unida, a través de su Coordinador Gregorio Gordo, ya le propuso a la Presidenta de la Comunidad esta medida que paliaría los efectos de la crisis. En aquel momento Esperanza Aguirre se mostró de acuerdo con la iniciativa, pero sin embargo, en el pasado Pleno el Partido Popular votó en contra de la Propuesta presentada, a excepción del mencionado Seguro de Garantía de pago hipotecario que lo votó a favor. Como era de esperar, el voto en contra del Partido Popular demostró que su compromiso no está con los ciudadanos sino con políticas favorecedoras a las grandes economías.
Pero quizás lo más sorprendente ha sido la postura del Partido Socialista que se abstuvo en todas las votaciones, justificando su voto con el razonamiento más banal que pudiera haber realizado que no fue otro que “la Asamblea de Madrid no era el ámbito para solicitar esta medida”, cuando todos sabemos que en innumerables ocasiones tanto en el ámbito municipal como autonómico se han presentado por parte del Partido Socialista reclamaciones y peticiones que exceden del ámbito donde son propuestas.
Esto demuestra una vez más que la intención del PSOE no es tomar medidas contra la crisis que ayuden a los ciudadanos más afectados sino a continuar con sus políticas económicas que favorecen a los bancos y entidades financieras.
Por la Europa que quieren los hombres y mujeres de Izquierda Unida, una Europa diferente, una Europa para todas y todos los ciudadanos de la unión Europea, una Europa social, una Europa igualitaria, solidaria.
Recordemos que desde hace 15 años, después del tratado de Maastricht, las orientaciones neoliberales prevalecen. Las condiciones de vida y de trabajo de las mayoría de la población Europea han empeorado rápidamente, una Europa que va recortando derechos adquiridos y mejoras de vida, con propuestas dirigidas a favorecer a las grandes empresas y los bancos, siendo ellos los más beneficiados de esas políticas, a costa del retroceso en las mejoras dirigidas a los ciudadanos y ciudadanas. El partido socialista nos ofreció el Tratado de Lisboa y la Constitución Europea como la panacea y solución a los problemas de los Europeos, el NO de Irlanda, Francia y Holanda demostró que millones de europeos están en desacuerdo con las políticas antidemocráticas, antisociales y neoliberales de la Unión Europea. Esas políticas que hoy siguen defendiendo los partidos mayoritarios PP y PSOE, son parte culpable de la gran crisis que hoy padecemos. Nos encontramos con propuestas tales como la ampliación de la jornada laboral a 65 horas semanales o la Directiva de la Vergüenza, que criminaliza a los inmigrantes y recorta derechos sociales.
Los Gobiernos, las instituciones europeas y los organismos económicos mundiales como el Banco mundial, el FMI y la OMC han impuesto la privatización y la desregularización. La unión europea con sus políticas neoliberales de libre mercado y libre competencia ha fomentado y permitido, la libre circulación de capitales sin control, la liberalización y la privatización de los servicios públicos.
Todas esa propuestas, esas políticas han sido posibles, en gran parte a un acuerdo subscrito por las fuerzas de la derecha conservadora y los partidos socialdemócratas. Entre las fuerzas políticas españolas, el PP y el PSOE han apoyado conjuntamente todas las decisiones determinantes que en Europa han fundamentado, agravado y acelerado la crisis económica, llevando a Europa a una profunda crisis. No hemos encontrado diferencia en las propuestas políticas del PP y PSOE en Europa, han desarrollado un programa común en la UE, alimentando los factores de la especulación y la sobreproducción, que hoy en día están pagando nuestros agricultores y ganaderos. Hoy nos encontramos con una crisis financiera, económica y social; una crisis profunda y global del sistema capitalista, posiblemente la más grave desde el crack de 1929. Esta crisis no sólo amplia los problemas que el mundo está padeciendo en cuanto a la alimentación, la energía y el medio ambiente, sino que además profundiza la diferencia de género. De hecho, esta crisis afecta a la vida de todas las personas en Europa y en el mundo. Somos victimas de políticas neoliberales, de esas propuestas arrasadoras de las políticas sociales y fomentadoras del capitalismo, las cuales, padecemos hoy en día y pagamos los ciudadanos y ciudadanas europeas, mientras observamos como los estados miembros de la unión ingresan grandes cantidades de dinero público a las arcas de los bancos, grandes culpables de esta crisis. Los ciudadanos de la Unión Europea han de decidir dónde quieren ir. La respuesta no puede ser la resignación ni la abstención. Tenemos que ser corresponsales y reivindicar LA EUROPA QUE QUEREMOS, una Europa que trabaja por la consecución de derechos, que conquista libertades, que cree en la justicia social y reparto de riqueza. Izquierda Unida y los partidos de la Izquierda Europea exigimos que esta Europa sea una Europa de paz, cuya economía sea sostenible y social, una Europa igualitaria y desarrollada sobre la base de la democracia y la solidaridad. En nuestra mano y nuestro voto, esta la capacidad de cambiar Europa, de decidir otra forma de hacer política, las alternativas son posibles, a través de una lucha común tanto en las calles como en los parlamentos.
POR UNA EUROPA DIFERENTE.
El Gobierno de Esperanza Aguirre solo entiende la Educación como un negocio. Día a día comprobamos como se desmantelan los pilares de la Educación Pública de la Comunidad de Madrid construidos con el esfuerzo de todos y de todas. Uno de los ataques más fuertes lo está sufriendo la Educación Infantil. Por si no fueran suficientes los Decretos de Mínimos, ahora, la Consejería de Educación pretende imponer a los Ayuntamientos unos Pliegos de Condiciones para los nuevos Convenios de las Escuelas Infantiles Públicas de Gestión Indirecta de la Comunidad de Madrid que suponen la subasta de estas Escuelas al mejor postor, al perseguir únicamente su abaratamiento, sin importarle la calidad de los servicios que puedan ofrecer y menospreciando los Proyectos Educativos y la experiencia de los profesionales que en ellas están trabajando.
Izquierda Unida-CM no puede permitir que desde la propia administración pública se pongan en riesgo centenares de puestos de trabajo y menos, en estos momentos de crisis. Por ello, Izquierda Unida-CM exige a la Consejería de Educación que mantenga las actuales condiciones en los nuevos Pliegos de las escuelas infantiles públicas de gestión indirecta. Y, ante tales imposiciones, instamos a los Ayuntamientos progresistas a exigir de forma inmediata la apertura de negociaciones respecto al Pacto Local para que se produzcan las transferencias de competencias de las Escuelas Infantiles a los Ayuntamientos con las debidas garantías sobre su gestión y financiación que permitan salvaguardar y mejorar la calidad de las Escuelas Infantiles Públicas de la Comunidad de Madrid.
POR LA CALIDAD DE LA EDUCACIÓN DE 0 A 6 POR LA DIGNIDAD DE LOS EDUCADORES Y EDUCADORAS
¡NO A LOS PLIEGOS DE CONCICIONES DE LAS ESCUELAS INFANTILES!
|